¿Cómo compramos o registramos un dominio en la web?
A todos aquellos que empiezan a interesarse en el mundo de las webs les resulta muy confuso el término de dominio, pues es bastante común confundirlo con el alojamiento web (hosting) o el registro de los dominios. Hoy en día es algo de lo más normal el informarse sobre estos aspectos, pues todo proyecto personal o empresa requiere de ello para poder empezar a construir los cimientos de lo que será su presencia online.
En primer lugar vamos a centrarnos en lo que supone comprar un dominio para así poder entender mejor el proceso necesario para la creación de webs. La compra del dominio no es otra cosa que la opción de adquirir un nombre para tu web, de este modo todos aquellos que la visiten se dirigirán a ella a través de dicho nombre. Es muy importante que el dominio que se utilice esté bien meditado, pues además de ser el signo de nuestra web, se nos reconocerá y será la llave que abra la puerta a nuestra web.
Sin embargo, el registro de un dominio es algo completamente diferente. Es posible tener un dominio en mente pero que todavía no hemos reservado. Si dilatamos la decisión en el tiempo puede ser peligroso, pues nos arriesgamos a que cuando vayamos a comprarlo ya esté ocupado y no podamos utilizarlo. Por este motivo aparece lo que llamamos registro de dominios, pues nos permite reservar por así decirlo el nombre de la web que en un futuro crearemos. Como podrás imaginar, los particulares o las empresas no se encargan de ello, y contratan a una segunda empresa que gestione el registro y la compra del dominio, y aunque podemos encontrar una gran variedad de empresas que se ofrecen a hacerlo, como puedes ver en la selección de registradores de dominio de www.comprardominioweb.com.
Por otra parte se realiza el alojamiento web, y es cierto que la mayoría de las empresas que se encargan del registro ofrecen también servicios de alojamiento, pero ésto no tiene por qué ser así: es simplemente una forma de facilitar el proceso y otra área de negocio más. Existen una gran variedad de servidores en los que alojar las webs y se contratan y renuevan por costes diferentes al registro del dominio.
Una vez que tengamos nuestro dominio registrado y un servidor donde alojarlo solo tendremos que realizar la configuración de nuestro dominio, de este modo lo podremos enlazar con los servicios que hemos adquirido. En este proceso se asignan los DNS (Sistema de nombres de dominio) al dominio en función del alojamiento. Los DNS además de funcionar como bases de datos que almacenan los diferentes dominios, se encargan también de asignar a los dominios las direcciones IP.
Aunque en el artículo hemos comentado las diferencias entre registrar-comprar y alojar un dominio, cada proceso mencionado es mucho más simple de lo que pueda parecer, aunque si nos enfrentamos a ellos por primera vez, la barrera para comenzar a actuar puede ser, a veces, insalvable. Por este motivo, a menos que tengas bastantes conocimientos de partida, es importante dejar que nos guíen para la realización todos los pasos y hagan posible nuestra presencia en la red a través de la web, los subdominios y el resto de servicios que podemos contratar.

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